Ir a las preguntas

Muchos cristianos nunca mentor (discípulo) personas en su mundo, y si fueran realmente honestas, admitirían una o más de estas excusas poco convincentes:

Excusa #1: No es mi trabajo.

Muchos cristianos piensan que los pastores deberían ser los únicos que discipulan a las personas. Incorrecto. Jesús llamó a todos los seguidores de Jesús para que lo hicieran.

Excusa #2: No sé lo suficiente.

Cojo. Nunca sentirás que sabes suficiente Biblia para ayudar a alguien. Pero la tutoría no se trata de conocimiento; se trata de amar a la gente. Use los recursos en nuestra biblioteca para ayudarlo con el conocimiento de la Biblia.

Disculpe #3: no tengo tiempo.

De Verdad? No hay nada más importante que ayudar a alguien a perseguir a Dios. Corta algo de TV. Pase menos tiempo en el trabajo.

Excusa #4: El otro chico no tiene tiempo.

No dejes que eso te detenga. Si ambos están muy ocupados, intente asesorar por teléfono en 30 minutos a la semana.

Disculpe #5: No es mi personalidad.

Quizás eres tímido o incómodo. ¿Y qué? Hay personas como usted, y nadie está mejor equipado para ayudarlos que usted.

Preguntas de discusión:

  1. Miren el video juntos o inviten a alguien a resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial a este video? ¿Estás en desacuerdo con algo? ¿Qué sobresalió?
  3. ¿Cuál de estas excusas has usado, ya sea deliberadamente o no? ¿Todavía crees que son excusas válidas? Explique.
  4. ¿Hay otras razones que no figuran en esta lista y que usted considera son excusas válidas para no ser mentor de alguien? Explique.
  5. Escribe un paso de acción personal basado en esta conversación.

Herramientas ministeriales: