Ir a las preguntas

La preocupación es una de las cosas que nos devuelve a la vida. La preocupación nos afecta tanto física como emocionalmente. Afecta nuestra relación con Dios y otros. Pero es tan difícil detenerse. Sin embargo, Jesús nos da instrucciones sobre cómo superar la preocupación.

Mateo 6: 25 Es por eso que le digo que no se preocupe por la vida cotidiana, ya sea que tenga suficiente comida y bebida, o suficiente ropa para usar. ¿No es la vida más que la comida, y tu cuerpo más que la ropa?

Muchas de nuestras preocupaciones vienen porque no tenemos claro qué es realmente valioso. Mientras más claro comprendamos lo que es realmente valioso, menos nuestras preocupaciones nos abrumarán. Considere esta receta de tres puntos para eliminar la preocupación o, al menos, mantenerla a raya.

#1 Cambia tu perspectiva

Mate 6: 26 Mira los pájaros. No plantan ni cosechan ni almacenan alimentos en graneros, porque su Padre celestial los alimenta. ¿Y no eres mucho más valioso para él de lo que son?

Recuerda lo valioso que eres para Dios. Somos mucho más valiosos para Dios que las aves y, sin embargo, él se ocupa de ellos. Nos preocupamos por cosas que Dios tiene bajo control fácilmente. Entonces, mira los pájaros. No parecen preocuparse, y tú tampoco deberías. Además, considere las formas en que Dios lo ha cuidado a lo largo de su vida y permítale que le dé coraje para confiar en Dios con su futuro.

#2 Deja de buscar las cosas equivocadas

Mate 6: 31-32 Así que no te preocupes por estas cosas, diciendo: '¿Qué vamos a comer? ¿Qué vamos a beber? ¿Qué nos ponemos? Estas cosas dominan los pensamientos de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.

No corras tras las mismas cosas que los incrédulos persiguen. Dios sabe lo que necesitas en esta vida. Deja de perseguir las cosas que no deberías correr. Muchas veces nos preocupamos porque estamos persiguiendo las cosas equivocadas. Esperamos encontrar nuestra felicidad en dinero o cosas, pero estas cosas nunca nos traerán alegría. En cambio, la verdadera alegría viene de priorizar nuestras relaciones: nuestras relaciones con Dios y nuestras relaciones con las personas.

#3 Dale prioridad a Dios

Mate 6: 34 Busca el Reino de Dios por encima de todo y vive con rectitud, y él te dará todo lo que necesites.

Asegúrate de tener tus prioridades correctas. Busca a Dios primero y su justicia. Vivir rectamente significa vivir de una manera que honra a Dios. Cuando nos enfocamos en la preocupación, se vuelve muy difícil enfocarse en Dios. Como hemos estado aludiendo a lo largo de este artículo, es realmente difícil hacer de Dios el centro de tu vida cuando te preocupan todas estas otras cosas. Por lo tanto, concéntrese en seguir a Dios y permita que Dios se encargue del resto de su vida.

Preguntas de discusión:

  1. Miren el video juntos o inviten a alguien a resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial a este video? ¿Estás en desacuerdo con algo? ¿Qué sobresalió?
  3. ¿Qué te preocupa más a menudo?
  4. ¿Crees que es un pecado preocuparte? ¿Por qué o por qué no?
  5. Leer Mateo 6: 27. De este versículo vemos que la preocupación no puede agregar un solo día a nuestras vidas, pero ¿qué puede quitarnos? ¿Qué te impide hacer la preocupación?
  6. Leer Filipenses 4: 6. ¿A qué estamos dirigidos a hacer en lugar de preocuparnos? ¿Cuál crees que es el significado de estar agradecido en este contexto?
  7. Lea Matthew 11: 28-30. ¿Cómo se aplican estos versículos a la preocupación?
  8. Lea Juan 14: 27. ¿Cuál es el regalo que Jesús tiene para un creyente? ¿Crees que experimentas esto a diario? Si no, ¿qué te impide experimentarlo?
  9. Nombra algunas cosas específicas que podrías hacer esta semana cuando tengas la tentación de comenzar a preocuparte.
  10. Escribe un paso de acción personal basado en esta conversación.