Ten cuidado de no tratar a Dios como el pie de tu afortunado conejo; si haces lo suficiente para apaciguarlo, él te recompensará con el éxito en tu deporte.

Temas de conversación:

  • Como atletas, es tentador ver a Dios como tu amuleto de la suerte. Si rezas, lee la Biblia y vas a la iglesia, seguramente recompensará tus esfuerzos espirituales con éxito en el campo.
  • La historia de Job desafía el mérito de esta mentalidad, ya que su historia demuestra que a las personas buenas les pueden pasar cosas malas. Job fue fiel a Dios, pero no tuvo un gran éxito a lo largo de su vida.
  • A Dios no le importan tanto los resultados de tu juego como el proceso. Se preocupa por cómo actúas frente a la adversidad, cómo manejas el reconocimiento que trae la victoria, y se preocupa por el tipo de compañero de equipo que eres y si eres un buen embajador para él.

Citar esto:

"La forma en que compites no cambia nada sobre ti, así que deja de concentrarte en los resultados y date cuenta de que Dios solo está interesado en el proceso". - Tony Overstake

Preguntas de discusión:
  1. ¿Reacciones iniciales a este tema? ¿Qué te saltó?
  2. Describe tu mayor triunfo como atleta. Describe tu mayor derrota. ¿Qué te llevó a tu éxito y fracaso?
  3. ¿Alguna vez has sido culpable de hacer algunas cosas espirituales con la esperanza de que Dios te bendiga con éxito? Explique.
  4. Leer trabajo 42: 1-6. ¿Cómo has sido como Job preguntando por qué Dios no te ha dado más éxito en el deporte? ¿Cómo esta línea de cuestionamiento impactó tu vida?
  5. ¿Por qué es liberador saber que a Dios le importa más el proceso que los resultados de su carrera deportiva? Explique.
  6. 2 Corinthians 5: 20-21. ¿Cuáles son algunas cosas que debes comenzar a hacer para ser un mejor compañero de equipo y un mejor embajador de Cristo?
  7. ¿Hay algún paso que debas tomar en función del tema de hoy?

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