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El miedo puede destruir el rendimiento de cualquier atleta. Pero especialmente para los cristianos, no hay lugar para el miedo.

Puntos claves:

  • El miedo puede tener efectos tanto emocionales como físicos. Cuando Tony fue golpeado por el miedo, se dio cuenta de que necesitaba confesar ese temor a Dios.
  • El problema de Tony fue que puso su valor en algo equivocado: su capacidad e identidad como atleta. Tenía que darse cuenta de que su verdadero valor era ser un hijo de Dios.
  • No importa cuánto entrenemos, cuán habilidosos nos volvemos o cuán fuertes somos, la verdad es que todos somos "tarros de arcilla", vasijas frágiles que un día se desmoronarán. Lo que importa es el tesoro dentro de nosotros: Jesucristo y su evangelio. Este tesoro perdurará mucho después de que nos retiremos del atletismo.
  • Cuando Tony se dio cuenta de que su identidad estaba en Jesucristo, no de sus habilidades, también se dio cuenta de que no tenía nada que perder. Podía vivir y competir como si no tuviera nada que perder porque todo el trabajo real había sido hecho por Jesús.

Citar esto:

2 Corinthians 4: 7 Ahora tenemos esta luz brillando en nuestros corazones, pero nosotros mismos somos como frascos de arcilla frágiles que contienen este gran tesoro.[ Esto deja claro que nuestro gran poder es de Dios, no de nosotros mismos.

Ver también: Identidad, Athletes

Habla al respecto
  1. ¿Cuál es tu reacción inicial a este tema? ¿Qué sobresalió?
  2. ¿Alguna vez has luchado con miedo, no solo con nervios, en el atletismo? Explique.
  3. ¿Qué te habló más sobre la historia de Tony? ¿Por qué?
  4. Lea 2 Corinthians 4: 7-9. ¿De qué manera tener la perspectiva correcta sobre nuestra identidad nos da el poder de vivir para Dios y hacer nuestro mejor esfuerzo en todas las cosas?
  5. ¿Hay algún paso que debas tomar en función del tema de hoy?

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